Los países como España, orgullosos de ser de los más longevos del mundo hacen en este momento frente a un enemigo muy poderoso para la población general y especialmente beligerante con las personas mayores.

Situación anterior al COVID-19

Es necesario recordar el antes del COVID-19 para poder entender el durante COVID-19 en las personas mayores.

En nuestro país la no facilitación por parte de las empresas de medidas de conciliación de la vida laboral y familiar ha puesto en jaque a los cuidadores familiares de las personas mayores, que descubren cuando uno de sus miembros es dependiente qué frente al escaso apoyo al cuidado de los hijos pequeños, el apoyo para el cuidado de personas mayores tarda en llegar, es escaso, es fragmentado y suele estar poco coordinado.

Antes del COVID-19 las familias que tenían a su cargo algún dependiente navegaban entre las diversas y escasas ofertas de apoyo a los cuidados.

Esta situación dio pie a lo que los profesionales llamaron: cansancio, estrés, sobrecarga, desgaste del cuidador, riesgo de claudicación familiar, síndrome del cuidador etc. Todas estas etiquetas comparten que parte importante de la solución es dar apoyo en los cuidados

En esa etapa los centros de día para personas mayores se convirtieron en mayor o menos medida en un respiro para las familias cuidadoras y las residencias para mayores en la alternativa cuando en el domicilio no era posible seguir cuidando.

Situación Actual

La llegada de COVID-19 lo primero que impuso fue cerrar los centros de día, algunas familias en su confinamiento han pasado a tener que cuidar a sus familiares dependientes 24 horas, 7 días a la semana.

Aquí algunos consejos:

https://www.noticiasdenavarra.com/actualidad/sociedad/2020/03/22/navarra-coronavirus–afan-ofrece/1032781.html

https://www.rtve.es/noticias/20200318/confinamiento-para-enfermo-alzheimer-trastorno-mental-teneis-encerrada/2010344.shtml

A los familiares de personas mayores ingresados en residencias geriátricas se les ha prohibido las visitas. Algunas residencias facilitan mediante las nuevas tecnologías que los residentes contacten con su familia. Esto es más difícil o imposible en residentes muy dependientes

El protocolo de prevención ante el CIVID-19 prohibió también la presencia de cuidadores no familiares que lo admitamos o no, esa figura surge para dar apoyo en los cuidados.

En los domicilios las personas mayores en soledad y/o acompañados también de personas mayores sortean las dificultades del aislamiento aprendiendo que ABVD tienen que resolverse saliendo pocas veces durante poco tiempo y que con los seres queridos la comunicación tiene que ser a distancia

Para los mayores que no tienen familia será un poco más difícil esta etapa. Entender la soledad de las personas mayores como problema no es nuevo, estábamos a la espera de iniciativas que minimicen las consecuencias

Actualmente han nacido algunas campañas para intentar paliar esta situacion https://www.lavanguardia.com/vida/20200325/4896261303/llamadas-ancianos-confinamiento-solidaridad-coronavirus-covid19.html

También existen voluntariados virtuales para ayudar a las personas solas o ingresadas en estos días https://www.voluntarioslacaixa.org/group/voluntariado/actividades-voluntario#/detail-view/1440135/%22Voluntariado-ONLINE:-Cartas-contra-la-soledad%22

El COVID-19 nos trasformará a todos, es de esperar que las noticias sobre personas mayores de estos días, también transforme la situación de las personas mayores sea cual sea el espacio residencial en que se encuentre.

Este artículo ha sido escrito en colaboración con la Dra. Julia Gallo Estrada, Profesora titular de escuela universitaria Enfermería y Fisioterapia de la UIB, que imparte entre otras asignaturas Enfermería en la persona mayor.

 

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