Hoy os voy a explicar como actuar frente a situaciones tan delicadas como es la incapacitación…

 

Cuando estamos frente a la situación de decidir si iniciamos el procedimiento de un familiar o inclusive el de uno mismo, nos encontramos frente a un escenario difícil.

Generalmente se llega a tomar esta decisión después de un largo período, a veces años, de situaciones complicadas, de un camino que no se sabe bien cuando se inició pero que llegado un punto de inflexión necesita que se adopten decisiones difíciles.

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El modificar la capacidad de una persona (iniciar un procedimiento de incapacitación que terminará con una Sentencia que determina si la persona es capaz o no y en qué grado) implica una limitación de ejercicio de derechos muy trascendental para la persona.

Cualquier información que leamos sobre la materia nos dirá los requisitos que exige la ley, Código Civil, Ley de Enjuiciamiento Civil y Ley de Jurisdicción voluntaria entre otras normas.

Pero sin olvidar estos preceptos, que son fundamentales en esta materia, me gustaría explicar qué consecuencias tiene para la propia persona y su entorno, el que se modifique la capacidad de una persona.

El Juez en la Sentencia, en base a una serie de pruebas determinará en qué grado ha de limitarse la capacidad de actuación de la persona, que puede ser total o parcial siendo esta última susceptible de muchos matices.

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Lo que se pretende con esto es que la persona en la medida de lo posible conserve el ejercicio de aquellos actos que puede hacer por sí solo, en los casos en lo que esto es posible.

Cabe recordar que este procedimiento tiene como finalidad la protección de la persona y sus bienes, que bajo el manto de la ley y por no poder ella hacerse cargo de sus propios asuntos se le designa un tutor o curador, esta figura es la encargada de velar por los intereses de la persona enferma, cuidando de aquellos aspectos que le han sido encomendados por mandato judicial.

Muchas veces frente a estas situaciones la familia no sabe cómo actuar o a quien acudir, se presenta ante sus ojos un mar de dudas y cuestiones a las que no tiene respuesta

¿De qué se trata esto?,

¿Qué debo hacer?
¿Cuánto tiempo dura?
¿Qué consecuencias tendrá para la persona enferma y para mí?
¿Qué derechos tengo con esto?
¿Qué ganamos y/o Qué perdemos?

 

Llevo años tratando con gente que se hace estas y muchas otras preguntas y sé que no es fácil, pero mi consejo es que busquen asesoramiento e información para saber exactamente que implica, muchas veces se generan falsas expectativas respecto de lo que se puede o no conseguir con estos procedimientos, muchas veces es la única opción, pero existen muchas otras menos conocidas e igualmente útiles.

Si necesitas ayuda de un profesional, no dudes en contactar conmigo personalmente y llegaremos a despejar todo tipo de dudas y facilitar todos los trámites necesarios

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